La fotografía de paisaje transmite sensaciones y perspectivas muy diferentes a las de la fotografía de retrato, centrando la atención en el entorno, la luz y la composición.
Dentro de este estilo podemos diferenciar dos grandes categorías: la fotografía de arquitectura, enfocada en líneas, estructuras y espacios; y la fotografía de naturaleza, donde el paisaje y el entorno natural se convierten en los protagonistas.



